Vaya turbulencia en tiempos turbulentos.

"Ciertisima puerta que conduce al templo de Aton":
así declara un mármol tallado sobre tu cabeza.

Vaya turbulencia de encantos los que usas,
pretendiéndolo o no,
cómo saberlo,
para barrer la geografía de mis costas.

Cuanta sonoridad en las cosas que no sabes que dices.

Tan profunda tu liviandad, que recuerda los vapores del estrato de un abismo.

Tienes presencia de hierba verde. La verde hierba de Whitman.

Ya tus manos son vaporizaciones,
ya tu espalda es la montaña cuesta arriba.

"Ciertisima puerta que conduce al templo de Aton":
Leo sobre ti y atrevo un atisbo:

sale el sol con toda su fuerza,
degrada tu presencia
en átomos luminosos.

Luz,
luz.
Tanta luz,

t l
a u
n z
t
a

Solo

en tu

brillo reflectante

pude

otra vez

reconocerla.

A
d
a
h
i

í
l
a
o
Y