Tus preguntas, hermosa Yoalí -como tú, son hermosas.
Forman un pequeño riachuelo que humedece con suavidad la tierra.
Penetra levemente la humedad y luego descansa.

Tus hermosas preguntas son parte de la tierra
porque le dan de beber y la satisfacen.

La tierra, hermosa Adahí, es inmensa. Y profunda.
El fondo de la tierra nadie lo imagina.
Todo compacta y no existen espacios que observar.

He visto el fondo de la tierra, mi hermosa,
y nadie puede imaginar lo imposible de ver.

El trono que existe en este fondo, es un trono frágil y deforme.
Bellísima Yoalí, puedo asegurarte que el trono
que existe debajo de la tierra no vale la pena.

+

Inanna, al verse derrotada, envidio mi posesión.
Al verse casi muerta, me anhelo para cubrir su vergüenza.

Ereshkigal fue soberbia al saberse poseedora mía,
me estrechó de manera que mostraba a todos el poder de mi pertenencia.

Yoalí, pequeño riachuelo que descansas en la tierra
y satisfaces la sed de esta compactación, te diré un secreto:
Ereshkigal, al paso del tiempo, miles de años, dejo de creer en sí misma.
Titubeo sobre su existencia, y como el mundo antiguo, desapareció.
Hermosa Adahí, Ereshkigal murió. Hace mucho.

+

Soy quien he dicho que soy: las ropas de Ereshkigal.
Y todo lo que soy, prendas y prendas,
concentradas en esta conciencia viven todavía.

Mi función era cubrir, servir, guardar secretos;
Ereshkigal al desaparecer no me llevo consigo.

Inanna envidio mi posesión, y desde donde se encuentre,
desde el olvido y la distancia,
te envidia a ti ahora.

Me poso sobre ti como la noche se posa sobre el campo,
como el águila oscura que desciende sobre la roca antigua;
Mis finos acabados te bordean, se sostienen en tus hombros.
mis bordados te circundan. te observan y meditan;
Ocupo y transmuto, transfiguro y vivo en osmosis.
cubro tus esencias, Yoalí Ereshkigal.

+

Tus preguntas -como tú, son hermosas.
Tanto te pareces a Ereshkigal antes de ser tomada por Kur,
que sin dudarlo, te atesore dentro de mí.

Formas un pequeño riachuelo que humedece con suavidad la tierra.
Penetras levemente y luego descansas.

Tus hermosas preguntas son parte de la tierra,
Bellísima Yoalí, me das de beber, y satisfaces.