SE VER LA
Sobre tu piel que susurra cargas magnéticas,
debajo de la tela que envuelve tus venas,
detrás del laberinto de las soledades donde te hundes,
al fondo del negro sentimiento que te inunda,
contigua de la estatua que adorna tu habitación
situada debajo del marco de la luna que pende en el techo,
oscurecida por las ventanas y sus vaciedades,
vigilada por el árbol a quien miras todas las tardes,
supuesta por este pobre merolico empedernido,
acondicionada en un levitar sin forma ni fondo,
susurrada por una grave y densa espiral de voces,
sublimada por este vehiculo que me circunda las entrañas,
enmarcada en un sinnúmero de palabras especificas,
admirada en el breve momento de tu desnudez necesitada,
desvanecida inocentemente en las manos de Pazuzu,
tendida mientras una antigua y densa herramienta te circunda,
descrita en libros antiguos; ahora prohibidos por efervecer cuchillos en el alma,
sujeta de leyes y fuerzas indescriptibles a otros,
alimentada con heliotropos que te explican,
recostada junto del gravitorio que me describe;
ahí, Yoalí; así, Adahí,
te mezclo con sangre de avecillas inocentes.
Y así te eriges frente de mí:
Bellísima; Anhelada; Plata casi transparente.
Necesitada; Esperada; Te Bebo; Palpable;
Fusionable; Simple; Detallada; Confusa;
Milagrosa
...........Si. Milagrosa.
